Para la capa de chocolate con leche:
- 50 gramos de azúcar
- 250 ml de leche
- 250 ml de nata para cocinar
- 150 gramos de chocolate con leche
- 1 sobre de cuajada en polvo
Para la capa de chocolate blanco:
- 50 gramos de azúcar
- 250 ml de leche
- 250 ml de nata para cocinar
- 150 gramos de chocolate blanco
- 1 sobre de cuajada en polvo
Lo primero es recubrir la base de un molde desmontable con galletas o bizcochos mojados en leche, y meterlo en la nevera.
A continuación se prepara la capa de chocolate negro:
- Se pone un poco de leche en un vaso y se echa el sobre de cuajada en polvo removiendo hasta que la cuajada esté totálmente disuelta.
- La nata, el azúcar el chocolate negro previamente desmenuzado y el resto de la leche se echan en un cazo y se ponen a calentar sin dejar de remover.
- Cuando hierve, se añade la leche en la que hemos disuelto la cuajada y se remueve bien, insistiendo para que no queden grumos, hasta que hierva de nuevo. En caso de que nos queden grumos, se puede utilizar la batidora para deshacerlos.
- La mezcla anterior se vierte al molde sobre la base de galletas o bizcochos que hemos hecho previamente, y se guarda en la nevera.
Las capas de chocolate con leche, y chocolate blanco se preparan del mismo modo, y se van echando una sobre otra.
Antes de preparar cada capa, es importante que la anterior haya cuajado bien, para lo cuál debe estar en la nevera al menos 4 horas.
Tras echar las tres capas de crema de chocolate, la tarta se deja reposar en la nevera, y ¡ya está lista para probar!. Está incluso más rica al día siguiente, que el mismo día en que se prepara.
